Las opciones de Haaland

Bryan Spira
jueves 1 de abril 2021

Elecciones en Barcelona y Real Madrid, Joan Laporta regresa a las oficinas del conjunto catalán, intentando devolver al Barça a la élite mundial y Florentino Pérez, del otro lado de la calle, queriendo reelegirse como presidente merengue con el objetivo de seguir siendo un referente en cuanto al manejo económico de un equipo de fútbol sin dejar de competir deportivamente.

Tanto blaugranas como madridistas, aunque tienen en la silla presidencial a sus mejores mandatarios de la era moderna, saben que están en una etapa de reestructuración y sus aficiones no están dispuestas a esperar, luego de haber vivido la época dorada comandada por Cristiano Ronaldo y Lionel Messi.

Tras la salida de CR7 y los cambios de aire que ha solicitado Lionel Messi, el fútbol parece haber encontrado a sus sustitutos naturales, Erling Haaland y Kylian Mbappé. A menos de que alguno de los presidentes tenga una estrategia para no incumplir con el Fair Play Financiero impuesto por la UEFA, o para no comprometer la economía de sus respectivos equipos, juntarlos a los dos parece imposible.

Haaland, que llegó a Dortmund el verano pasado, ya parece estar coqueteando con sus “novias” y tanto su representante, Mino Raiola, como su padre, aterrizaron en España para conversar con los dos equipos más importantes del país.

Las características:

Haaland es un jugador que ha demostrado tener dependencia por los balones filtrados, necesita compañeros que sepan leer su juego y no acumulen defensores rivales en un solo sector de la cancha para poder realizar desmarques de ruptura y quedar mano a mano con los porteros contrarios.

El jugador noruego no es un delantero moderno que genera juego con sus regates y visión, es un finalizador, un nueve puro de área que con un centímetro de espacio aprovecha su potencia de disparo para enviar el balón al fondo de las redes. Con Haaland, sus compañeros saben que tienen adelante a un portento físico capaz de sacar ventaja de su explosividad y velocidad en recorridos cortos. Un maestro en la búsqueda y el aprovechamiento del espacio.

Un equipo capaz de descolocar a los rivales mediante la posesión y atraerlos, haciendo que abandonen su posición para que Haaland aproveche los espacios a sus espaldas, parece ser la mejor opción.

Borussia Dortmund:

Si Haaland decide permanecer en el Borussia Dormund, apostaría por su crecimiento como delantero y la continuidad en un plantel que lo conoce y que sabe jugar para aprovechar sus ventajas competitivas.

La llegada de Marco Rose la siguiente temporada le aportará mayor verticalidad a un equipo bien armado desde el centro del campo y que compite contra el todo poderoso Bayern Múnich.

Además de tener competencia cada fin de semana por las características del fútbol alemán, el delantero noruego sigue creciendo en su competencia con Robert Lewandowski, goleador que por el momento está un escalón por encima de él y seguiría siendo positivo poder competir por el liderato de goleo en la Bundesliga.

Real Madrid:

No solo se tendría que adaptar Haaland al estilo de juego del Real Madrid, sino el Real Madrid a Haaland.

Aunque con características muy diferentes, el último jugador medianamente parecido en juego (no en potencia) a Haaland, fue Raúl. El “Ángel” de Madrid jugaba como segundo delantero y desde su salida, Higuaín y luego Benzema tomaron su testigo.

Con Benzema como punta de lanza, el Real Madrid tiene a un 9 y medio; un jugador capaz de generar juego fuera del área y anotar goles. Si el noruego llega a la casa blanca, Zidane debería cambiar a varios jugadores de posición, comenzando por Benzema, experimentando con un jugador que debería ir a la banda y abandonar el sitio que lo ha hecho destacar durante toda su carrera.

Parece complicado, además, porque para que Haaland demuestre su valía, debe tener compañeros capaces de filtrar pases y para eso hace falta ganar espacios y progresar con el balón. Si el Madrid quiere al delantero de moda, debería ficharle compañía, jugadores desequilibrantes en el 1 vs 1 y con visión de juego para filtrar pases.

El aspecto positivo es que gracias al movimiento de sus laterales, los blancos tienen la capacidad de dar libertad al mediocampo, que necesitarían jugadores por las bandas con la capacidad de desbordar y llegar a línea final. En pocas palabras, el Madrid tiene la la lanza pero le falta la cuerda para amarrar la punta.

Barcelona:

El panorama del Barcelona parece más complicado. Habiendo desaprovechado la oportunidad de hacer caja con la venta de Messi en su último año de contrato y sin señales de una posible renovación, la situación económica del equipo está en una grave situación, no solo por la crisis derivada por el covid-19, sino por el fichaje de jugadores a sobreprecio en años pasados.

Dejando de lado la situación económica, las características del FC Barcelona podrían beneficiar a Haaland; con Frenkie de Jong entrando desde atrás y y la explosividad por las bandas de jugadores como Pedri, Dembélé y Ansu Fati, se podrían abrir espacios y aprovechar los desmarques del delantero hoy del Dortmund, para mejorar la eficacia en ofensiva del equipo.

Para que llegue Haaland al Camp Nou, la ecuación podría ser la venta de Griezmann y el ahorro del salario de Messi, además de esperar a la pretemporada para evaluar la compatibilidad que pudiera tener el noruego con Coutinho, pudiendo elegir entre venderlo o utilizarlo como mediocampista adelantado para que surta balones filtrados, realizando un trabajo similar al de Iniesta.

Manchester City:

Los ingleses también parecen interesados y esto serviría para que Haaland, de apenas 20 años, crezca en su juego.

La opción sería competir con Gabriel Jesús pero con un equipo ya armado y acostumbrado a la posesión y a los pases filtrados, que en Haaland tendrían a un finalizador voraz que los haría aún más temibles en el ataque.

Ser el delantero del City lo obligaría a adaptarse a una nueva idea de juego, muy distinta a la que ha tenido tanto en el Salzburgo como en el Dortmund, permitiéndole, en caso de acostumbrarse al estilo de Guardiola, a subir aún más su valía en el mercado gracias a la adaptabilidad que ganaría añadiendo mayor compromiso en la participación de la gestación de jugadas ofensivas y en la presión inmediata tras la pérdida del balón.

Conclusiones:

Haaland se ha ganado la opción de escoger equipo. Los mejores de Europa se pelean por él pero no todos pueden darse el lujo de tenerlo.

La nueva perla del fútbol no debe tomar a la ligera esta decisión y es importante considerar, más allá de camiseta y la historia de su escudo, los planteles actuales y los planes a corto, mediano y largo plazo.

La presión de la prensa local y afición tampoco es un factor menor y solo él sabe si apenas saliendo de la adolescencia, tiene la capacidad de comandar una reconstrucción o el mejor paso es permanecer donde está o ir a un equipo ya armado donde en teoría sea más fácil rendir.

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