Tatamanía

Jaime Gallardo
Lunes 1 de abril 2019

De forma exitosa inició el proceso de Gerardo Martino al frente de la Selección Mexicana con triunfos sobre Chile y Paraguay. Con anterioridad, había señalado que desde que se fue perfilando como candidato para dirigir al Tri, el “Tata” fue generando una inercia positiva en torno a su persona, unificando a la opinión pública a su favor, de tal manera, que de forma prácticamente unánime cuando se oficializó como el sucesor de Juan Carlos Osorio, su designación fue recibida con beneplácito, pues se consideraba como la mejor alternativa.

En su primeros pincelazos con el seleccionado Azteca, el estratega argentino ha marcado trazos que han hecho que su popularidad se haya incrementado notablemente en el siempre bipolar medio mexicano.

Con sus acciones, Martino ha “caído de pie” en la afición mexicana. La forma cómo manejó el tema de Jesús Manuel Corona, evidenciando como el “Tecatito” desacató la orden de viajar al sur de California y advirtiendo que la conducta del jugador del Porto podría tener consecuencias.

El hecho que los 28 futbolistas convocados que iniciaron la concentración en Chula Vista California la terminaron 10 días después en San Francisco, algo desde hacía mucho tiempo no ocurría.

En contraste con lo empalagoso que resultó el proceso anterior de Juan Carlos Osorio, con Gerardo Martino se habla claro y directo en el discurso, pero también en la cancha, esto es: utiliza laterales naturales en su posición e igual en otras posiciones, como decimos en el rancho “pa´que tanto brinco estando el suelo tan parejo”.

Está claro que Martino analizó muy bien a donde se iba a meter. Antes de darle el “sí” a la FMF investigó cómo se “mueven las aguas” y “de que lado masca la iguana”, por eso optó por “cerrar las puertas” de los entrenamientos del Tricolor para evitar que sea el amarillismo lo que genere las notas periodísticas, aunque el propio Tata reconoció que esta medida podría ser injusta ya que hay periodistas que sí van a los entrenamientos para observar lo que se trabaja en la cancha, los movimientos tácticos que realiza, las variantes que practica, las jugadas a balón parado etc… Y que finalmente serán los paganos por los procederes de los reporteros que, por ineptitud o por ordenes de sus superiores, van a los entrenamientos a buscar o a provocar la nota sensacionalista, ejemplos: que si uno vio feo a un compañero, o que si el entrenador le habló “golpeado” a fulanito, si un jugador está trabajando con el preparador físico al margen del resto del plantel deducen o mal interpretan que esta sudando la cruda, y cosas así que sabemos son muy comunes en algún sector de la prensa y que generan polémicas superfluas que compiten con las notas de la farándula, y que han llegado a causar mucho desgaste dentro de la selección. Por eso, Martino lo quiere prevenir a toda costa y prefiere que su trabajo se juzgue por lo que hacen sus pupilos en el terreno de juego.

En sus dos primeros compromisos salió con calificación aprobatoria; en lo futbolístico se vieron cosas buenas tanto con Chile como con Paraguay, aunque como es lógico, hay muchas cosas todavía que ajustar. La contundencia frente a la portería rival quizá, fue de los más destacado en este par de encuentros sobre todo porque la falta de gol ha sido un problema recurrente del equipo mexicano, sería sencillo deducir que en el rubro de la observación de jugadores la resultante sería que en un elevado porcentaje Martino ya tiene definido el plantel con el que enfrentará la Copa Oro.

Por ahora no han habido comentarios negativos a la labor del ex técnico del Atlanta United, incluso los detractores que siempre tiene el entrenador de la Selección de México sea quien sea, han emitido opiniones favorables a su labor.

De los aficionados ni hablar, dicen que el Tata “ni parece argentino”, incluso durante el partido contra Paraguay en algún momento un sector de aficionados en las tribunas del Levi´s Stadium comenzó a corear su nombre.

Ante esta euforia inicial del proceso mundialista, que apenas comienza, el primero que llama a la mesura es el propio Gerardo Martino, quien de forma contundente y reiterada dijo que no se sobredimensionen los triunfos en partidos amistosos y sobre las expresiones de simpatía popular hacia su persona, afirmó que eso pasa cuando se gana y advirtió si en algún momento las coas no marchan bien entonces vendrán las “mentadas”.

El “Tata” la tiene clara…

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