¿Qué tanto importan las formas?

Jaime Gallardo
Domingo 25 de marzo 2018

La victoria del viernes ayudó a disipar en buena parte el aroma que quedaba esparcido de la pólvora chilena del 7-0 en el Levi´s Stadium, pero no así disipar las dudas que aún quedan sobre el potencial de la Selección Mexicana en el Mundial

El Tri venció con más claridad en el marcador que en la cancha a Islandia; un 3-0 a favor siempre será bienvenido y más para un equipo que, por la manera como es manejado, está necesitado de obtener buenos resultados que atemperen críticas.

De nuevo un once titular inédito, con la intención de nulificar al rival que tuvo varias oportunidades de gol, algunas de ellas a causa de deficiencias de la zaga mexicana, pero no tuvieron la contundencia (que sí tuvo México) para definirlas, teniendo de nuevo al portero, en este caso Chuy Corona, como una de las figuras del encuentro.

Para algunos el rival fue limitado, pero como haya sido México hizo lo que debía hacer y le hizo tres goles, ganó el partido y eso tiene su valor. No hay que darle más vueltas, aunque a muchos no nos guste, México va a llegar al Mundial sin un cuadro base, así trabaja el entrenador y quienes lo contrataron están de acuerdo. El estilo del equipo de Osorio es que no tiene estilo.

A los jugadores mexicanos su victoria les provocó un lógico regocijo, al interior del vestidor del Tri se escuchaba música guapachosa y uno que otro entusiasta grito. Su semblante era de satisfacción, algo que no siempre sucede cuando ganan, en una larga y tumultuosa zona mixta los jugadores designados para dar declaraciones se detenían en donde se les solicitaba, los que no, en su camino del vestidor al autobús daban autógrafos, y se tomaban fotografías.

En contraste, las conferencias de prensa de Osorio cada vez tienen menos quorum, el recinto estaba semivacío, había más gente de la FMF que prensa mexicana; Guillermo Cantú, Gerardo Torrado, Denis te Kloese, Imanol Ibarrondo, un auxiliar de Osorio, el staff de la federación, en una invasión de chamarras verdes, la esposa y el hijo del entrenador del Tri también estuvieron presentes.

El desinterés se debe primero al manejo de prensa, ya que Osorio primero da entrevistas exclusivas a las televisoras oficiales, que en sus redes sociales van publicando sus declaraciones, por lo tanto ya se sabe lo que va a decir.

Hay poca autocrítica y amplitud tal en sus respuestas que más se parece a divagación. Eso sí, con un espléndido uso del lenguaje.

Hoy el Tri se trasladará de San José a Dallas para medirse el martes a Croacia, los balcánicos que con sus mejores elementos perdieron ante Perú en Miami.

Como balde de agua helada cayó la noticia de que seis de las máximas figuras del representativo balcánico; Modric, Mandzukic, Perisic, Klinic, Subasic y Brozovic no viajarían a Dallas.

Con el mismo rumbo de los mencionados croatas, Héctor Herrera regresa a Portugal para recuperarse de su lesión con su equipo. El “Zorrillo” extraño el manejo de su caso, ya que el ex de Pachuca jugó el fin de semana pasado el partido completo con el Porto incluso marcó un gol.

Si el jugador presentaba molestias, para que lo hicieron viajar, ¿para grabar comerciales?. Por otro lado si al llegar a San José fue revisado por los servicios médicos del Tri y se encontró una lesión, llama la atención que se informó hasta un día antes del partido contra Islandia.

En su conferencia de prensa posterior al partido en Santa Clara, Osorio afirmó categórico que si Herrera hubiera estado en condiciones seguro hubiera jugado.

Ahora ante una versión descafeinada de Croacia, a ver de que color pinta el verde.

COMENTARIOS