Presentación en sociedad

Daniel Chapela
Miércoles 27 de marzo 2019

Debutó Gerardo Martino como conductor de la selección mexicana con un balance que no pudo ser más diáfano: los dos compromisos demostraron que el mensaje del técnico caló bien y rápido en los jugadores, y que estos tuvieron la capacidad para asimilarlo y desarrollarlo con nota alta sobre la cancha. Detalles no menores en un proceso embrionario que contará con un par de exámenes más (Venezuela y Ecuador, el 5 y 9 de junio) antes de la Copa Oro.

Los primeros 45 minutos del duelo ante Paraguay en Santa Clara fueron lo mejor, desde el funcionamiento, de una gira en la que México ofreció interesantes lecturas para entender el ideario de Martino y dio indicios de hacia dónde apuntará el entrenador al momento de elegir a los intérpretes.

Hay una intención clara de que el equipo construya juego desde el fondo, con el arquero participando en los apoyos a los centrales y el mediocentro en la salida. Estos movimientos, cuya afinación irá acelerándose con la acumulación de partidos y entrenamientos, se activaron bien por momentos y fueron puestos a prueba cuando la presión de los rivales apuró los tiempos de ejecución.

Los preceptos en ataque quedaron claros: armar bien la jugada desde su nacimiento, elaborar en el medio con volantes interiores de buen pie y despliegue, ocupar el ancho del terreno con extremos que ataquen las bandas y en la que pueden aparecer punteros naturales (Hirving Lozano, Isaac Brizuela) o mediocampistas que complementen el ida y vuelta de los laterales (Rodolfo Pizarro, Diego Lainez, Roberto Alvarado, Luis Montes). El nueve entra y sale de su zona de influencia, mueve a los centrales y favorece la creación de espacios para que lleguen elementos de segunda línea a finalizar las jugadas ofensivas.

En fase defensiva, la intención de Martino es que la selección mexicana presione la salida rival y que lo haga en bloque. El robo se acciona tras la pérdida y participan todos los cercanos a la posición de la pelota. En esto deberá seguir incidiendo el DT para que el grupo asimile cómo manejar esos tiempos y cuándo alternarlos con repliegues una vez el rival supere la primera línea de presión. El extravío de estos conceptos propició largas fases de dominio chileno en el primer choque y el crecimiento de Paraguay en la etapa complementaria del segundo de los desafíos.

Lugarteniente en la cancha

El único futbolista que repitió titularidad en los dos ensayos fue Edson Álvarez. Como faro de la mitad de la cancha, metido entre los centrales, el volante del América dio una exhibición de manejo funcional y táctico. Encarnando el rol que durante tantos años ejerció Rafa Márquez, Álvarez irrumpió con categoría y temple delante del desafío. Hay razones para pensar que se convertirá en la voz del técnico en la cancha y su papel será fundamental en este ciclo.

José Juan Vázquez entró para sustituirlo en el segundo tiempo frente a Paraguay. Al Gallito se lo pidió a gritos cuando Juan Carlos Osorio armaba la lista para Rusia 2018. Martino lo sumó a su primer llamado y, pese a que fue correcto su accionar, quedó claro que el jugador de Santos está cortado con un patrón diferente.

La impresión que se instaló, sin que esto sentencie a Vázquez, es que funcionalmente, cuando no esté Álvarez, encajarán mejor en esa zona nombres como los de Héctor Herrera o Andrés Guardado. El tiempo lo irá determinando.

Cuestiones pendientes

Martino podrá trabajar en los dos amistosos que precederán a la Copa Oro en su formación titular. Por lo visto en San Diego y Santa Clara, hay posiciones que plantearán una interesante competencia. Miguel Layún le disputará a Jesús Gallardo el lateral izquierdo, tanto como Jorge Sánchez le pondrá presión a Luis Rodríguez en el otro costado. Los marcadores de punta en este ciclo deben tener alma de mediocampistas, responder a la exigencia de aportar en ataque y hacer los recorridos que la posición imponga.

Los centrales cumplieron con buena nota en la doble fecha, pero Héctor Moreno destacó por encima del resto. Con poca actividad en España, el zaguero ofrece excelente salida de pelota, un cambio de orientación largo y preciso, amén de su proverbial juego aéreo que puso de manifiesto ante Chile.

Jonathan Dos Santos disputará un lugar en el centro del campo, una zona donde a México le sobra jerarquía. El menor de los Dos Santos enseñó que su fútbol y despliegue permanecen intactos, pasando por encima del prejuicio con el que se juzga a quienes dejan las ligas de Europa para integrarse a la MLS.

Chicharito Hernández jugó a muy buen nivel frente a Paraguay y Raúl Jiménez es el delantero de mejor presente. Aunque el segundo parece partir con ventaja a los ojos del entrenador, habrá una linda pelea por la titularidad.

Uno de los extremos será para Hirving Lozano y el otro quedará abierto. Si Martino reconsiderase su postura respecto a Jesús Corona, tal vez haya que sumar a un titular más en el trío de atacantes. De quedar fuera Tecatito en la convocatoria para la Copa Oro, habrá que pensar que Pizarro hizo méritos para que se lo siga considerando como una opción de peso cuando haya que jugar por los puntos.

El proceso Martino dejó magníficos augurios. Como para pensar que, en un lapso más prolongado de trabajo, México pueda presentarse en sociedad con un estilo atractivo y muy adecuado a las características de sus mejores exponentes.

COMENTARIOS