Messi vs Maradona: análisis táctico

Bryan Spira
Viernes 8 de junio 2018

Mucho se habla del juego de Messi en Argentina. Opiniones cruzadas acerca del mejor jugador de Argentina y quizás del planeta, que con su selección no rinde al mismo nivel que con el Barcelona.

El fútbol es un juego colectivo y no individual. No basta con tener al mejor, hay que rodearlo para explotar al máximo sus características propias y enaltecer las colectivas.

Durante toda su carrera, Lionel Messi ha sido sujeto a comparaciones con Diego Armando Maradona en su país. Jugadores distintos pero con una característica única, los dos han marcado una época y están en el olimpo del fútbol.

Cuando Argentina dejó de ser entrenada por Menotti y asumió Bilardo, pasó de ser prioridad el juego bonito por el juego efectivo. Bilardo rodeó a Maradona de un equipo en el que el 10 pudiera moverse libremente por la cancha y ejercer de segundo delantero o de mediocampista ofensivo según fuera la exigencia y las circunstancias del partido.

Maradona se caracterizaba por repartir juego, asociándose con Burruchaga y Batista en los movimientos, y conectando con Valdano en los dos últimos cuartos del campo.

Uno de los ejemplos más claros del juego en equipo de esta selección, fue la final del Mundial de 1986 ante la República Federal de Alemania, en la que Brown, Valdano y Burruchaga anotaron. Maradona no se hizo presente en el marcador pero sí en el juego.

El sacrificio de sus compañeros, sabiendo que si Maradona iba bien el equipo partía con superioridad ante los rivales, ayudó a que jugadores como Valdano escucharan a Bilardo una noche antes de esa final cuando el entrenador lo llamó aparte y le dijo: “Mañana se jugarán dos partidos: Argentina contra Alemania y Valdano contra Briegel. Y el resultado va a depender del segundo”.

No solo anotó Valdano, también se ocupó de Briegel durante todo el partido -salvó una distracción que casi le cuesta un gol a Argentina- y la Albiceleste tuvo libertad de movimiento para generar su juego e imponerse a la rudeza alemana.

Comparando el juego de la Argentina de Maradona con la Argentina de Messi, el panorama cambia.

Las asociaciones de Messi con sus compañeros en la selección nacional de su país varían debido al abundante juego vertical y al poco juego asociativo.

Esta característica no permite a Messi explotar todas sus habilidades debido a las largas conducciones que se ve obligado a realizar, contrario a lo que pasa en el Barcelona, que al recibir tiene a varios compañeros por delante de la línea del balón y a uno siempre cerca para servir de apoyo en caso de que la marca lo obligue a soltar la pelota.

Pero, ¿qué hace Sampaoli para apoyar a Messi? Cuando entrenaba al Sevilla, en alguna ocasión probó con la posesión de la pelota, un esquema 2–3–3–2, mismo esquema al que hizo referencia en conferencia de prensa desde Ezeiza en mayo.

Un sistema extraño para el actual mundo del fútbol, pero con el que buscará, con alguna deformación para no quedar en desventaja posicional cuando pierda el balón, rodear a Messi de opciones de pase y evitar sus largas conducciones, para que con juego asociado, puedan generar peligro y maximizar las habilidades individuales y colectivas del jugador que merece un Mundial.

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