Lo que sigue

Jaime Gallardo
Lunes 17 de julio 2017

La Copa Oro de la Concacaf entra en su fase culminante a partir del miércoles en Filadelfia en donde se llevarán a cabo los dos primeros encuentros de la ronda de cuartos de final; superada la fase grupos que se juega a puntos, los encuentros se definirán a eliminación directa, a vencer o morir.

Costa Rica vs Panamá, Estados Unidos vs El Salvador en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, Jamaica vs Canadá y México vs Honduras serán los enfrentamientos de cuartos de final de la Copa Oro.

No habrá empates, por lo que se deben considerar los tiempos extra y los penales como instancias para definir los partidos en caso de igualdad en el marcador en los noventa minutos.

Los equipos pueden, de acuerdo al reglamento de competencia del torneo, reforzarse; algunos directores técnicos ya han anticipado que sí harán uso de ese derecho. En contraste, Juan Carlos Osorio en la conferencia de prensa previa al partido contra Curazao confirmó que está bien con lo que tiene y que al Tri Copa Oro no llegará nadie mas.

Quizá porque en verdad no requiere a nadie, o pensando perversamente porque traer algún refuerzo implicaría reconocer que algo le faltó en el armado de su equipo, dicho esto porque la palabra “autocrítica” se extravió del diccionario del seleccionador colombiano.

Lo que se espera con ansia es que en las fases definitivas de esta competición se vea un mejor nivel de futbol, algo que no es mucho pedir, ya que en términos generales la calidad futbolística de los partidos ha sido paupérrima.

Pompilio Páez en la conferencia de prensa posterior al partido ante Curazao dejó en entredicho la afirmación de Osorio respecto a los refuerzos.

Bruce Arena echa mano de los “pesos pesados” Michael Bradley, Clint Dempsey, Tim Howard, Jozy Altidore. Y Oscar Ramírez también ha anticipado que llegarán refuerzos para los Ticos.

Concluida la primera fase de los equipos calificados no hay uno que se signifique por ser el “rival a vencer”.

Ninguno ganó sus tres primeros partidos. En el caso particular de Honduras, las circunstancias obraron a su favor ya que no marcaron un solo gol, en la cancha no ganaron un solo partido, pero la alineación indebida de Florent Malouda con la selección de Guayana Francesa (que de eso ninguna culpa tienen los Catrachos) les dio en el escritorio un triunfo de 3-0 que para Jorge Luis Pinto fue un “tanque de oxígeno” aunque el colombiano sigue sentado sobre un “barril de pólvora”.

El caso de Malouda levantó mucha controversia, como en México mucha controversia causaron las declaraciones de Jesús Dueñas al término del encuentro ante Jamaica en Denver. Como muchos de sus compañeros, el jugador de los Tigres terminó irritado por no haber podido ganar y por la reprobación de los aficionados expresada con silbidos y abucheos por el desempeño del equipo mexicano. Dueñas afirmó que no juegan para la gente. Las criticas le cayeron en cascada y al día siguiente ofreció disculpas, pero el “veneno” ya estaba inoculado.

Lo único que le falta al proceso de Osorio es que se genere un ambiente tenso entre el propio entrenador y sus jugadores con los medios, algo que fue muy frecuente en procesos anteriores y que algo positivo que se ha hecho en la gestión del colombiano es que no se ha abierto ninguna trinchera mediática.

Para Juan Carlos Osorio, tal vez más que para la Selección Mexicana, ganar la Copa Oro es de capital importancia, de no lograrlo la presión se incrementará ostensiblemente. Quiero pensar que no tanto como para cesarlo, pero sí tendría un entorno muy en su contra.

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