“La Bombonera”: 48 años después

Sammy Sadovnik
Martes 26 de septiembre 2017

La selección peruana de fútbol volverá a jugar un partido eliminatorio rumbo al Mundial frente a la selección argentina en el mismo estadio donde hace exactamente 48 años atrás la dejó fuera de México 1970. 

Paradojas del destino hicieron que la AFA, el nuevo cuerpo técnico o vaya uno a saber quién, designó la cancha de Boca como el escenario del último partido de local del equipo albiceleste en este proceso camino a Rusia.

Que si las tribunas están más cerca del campo de juego, que si el Monumental de Núñez es una “nevera” o que si la presión del “jugador #12” hará maravillas y el equipo de Messi podrá brillar de nuevo. Ante las dudas en las que está esta selección argentina hoy por hoy fuera del Mundial de forma directa y más bien en el repechaje frente a Nueva Zelanda, la decisión parece haber sido una: jugar en la Bombonera. 

La cancha de Boca, es para los peruanos, un estadio más bien de gratisimos recuerdos. En ese escenario, Perú logró su clasificación al Mundial de México ’70 empatando con Argentina 2 a 2 con un equipo de figuras indiscutibles como Teófilo Cubillas, Pedro Pablo “Perico” León, Roberto Challe, Nicolás Fuentes, Héctor Chumpitáz, entre otros, dirigidos por Waldir Pereira “Didi”. 

En ese partido destacó un joven atrevido, veloz, “pericotero” como decimos los peruanos, llamado Oswaldo Ramírez, le decían “Chachito”, un delantero que tuvo la posibilidad de ser titular y protagonista ante la ausencia de Alberto Gallardo, rápido puntero izquierdo del Sporting Cristal. “Cachito” recibió la confianza del entrenador y sus compañeros y con dos goles sobre Agustín Cejas silenció la Bombonera aquella tarde de Agosto de 1969 dejando a la selección argentina fuera de México ’70.

Para Perú es un estadio entrañable, donde quiere escribir una nueva página en su alicaída historia futbolística de los últimos tiempos, con una generación joven en la que algunos, me incluyo por supuesto en primer lugar, no creíamos podrían llegar a estas dos jornadas finales ni siquiera con alguna opción al repechaje.

Debo confesar y reconocer que hace muchos meses dije en los programas diarios de Fútbol de Primera que Venezuela, Bolivia y Perú estaban eliminados de cualquier opción mundialista y si bien es cierto quedan 180 minutos ante Argentina y Colombia, la ilusión peruana está intacta y se mantiene.

Los más de 30 millones de peruanos que veíamos siempre la calculadora  para confirmar si “matemáticamente” habían opciones de clasificar hoy más bien tratan de estudiar los costos un supuesto viaje a la lejana Rusia.

La ausencia peruana de 35 años de la justa mundialista hace que toda una generación que nunca pudo ver a su selección en un Mundial, sea en México ’70, Argentina ’78 o la última en España ’82, se ilusione, sueñe o imagine escuchar las notas del himno patrio en tierras rusas y ver a su selección jugar por lo menos tres partidos en un Mundial.

Ricardo Gareca y sus muchachos han hecho eso posible y más allá que se logre o no el objetivo, a estas alturas del partido esperamos que sí, lo que hizo esta selección fue extraordinario. Le devolvió la confianza por su selección a un país futbolero que desde hace muchos pero muchos años se acostumbró al fracaso, al aislamiento del primer nivel del fútbol y aunque a nivel local el torneo siga siendo mediocre y los equipos no logren ese roce internacional necesario en torneos como la Copa Libertadores o la Sudamericana, la gente piensa que “si se puede”, que Messi no es el “cuco”, que Agüero marca goles solo en Inglaterra, que Sampaoli, un viejo conocido de la afición peruana, en tan poco tiempo no ha pueda amalgamar su idea futbolística y que ese detalle pueda ser su punto flaco.

Lo cierto es que cuando ese esperado 5 de octubre llegue, el hincha de la blanquiroja seguirá recordando los goles de “Cachito” sobre Cejas, la personalidad de Challe que nunca “arrugó” con Pachamé, o el atrevimiento de “Perico” cambiándose el short dentro del campo a pesar de los reclamos de Rulli y Rendo aquella gloriosa tarde de Agosto.

Los peruanos esperamos que esa tarde de Octubre del 2017 sea tan feliz como la de aquel Agosto del ’69 y podamos gritar aquella mítica frase del gran y recordado Augusto Ferrando en la Bombonera “No nos ganan” y “Arriba Perú Carajo”

Y Punto.

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