God Save The Academies

Andrés Cantor
Domingo 29 de octubre 2017

Academias. Así llaman los ingleses a sus divisiones inferiores, o fuerzas básicas. A juzgar por el éxito obtenido habrá que decir que algo están haciendo bien. Es casi paradójico que Inglaterra haya logrado lo que solo Brasil antes había conseguido. Coronarse campeón del mundo Sub 17 y Sub 20 en el mismo año. Y aunque los chicos que levantaron la Copa en India son eso, muy chicos, los de la 20 ya deberían pelear por puestos en sus equipos de primera. Y es paradojico que los ingleses reinen entre los juveniles del mundo cuando su liga es la que más extranjeros tiene, muchos de medio pelo, que tapan el ascenso de los propios jóvenes ingleses. En esta generación, además, juegan hijos de inmigrantes de todas partes (Ghana, Trinidad y Tobago, Portugal), diversificación que los potencia aún más.

Habrá sido el éxito en el mundial de Corea Sub 20 el que le ha permitido a Domink Solanke empezar a tener minutos en el Liverpool, aunque seguro su técnico Klopp dirá que ya lo venían siguiendo. En el Sub 17 apareció otro goleador Rihan Brewster, de buena pegada, buen juego aéreo y encargado de los balones detenidos. Fue el goleador con 8 tantos, con dos hatricks incluidos. También de la Academia del Liverpool. Ya estuvo en el banco de suplentes en un partido de la temporada anterior y su buen mundial seguro acelerará su inlcusión en futuras convocatorias de los Reds. El Manchester City tiene a un zurdito, Phil Foden, de esos que pueden enamorar a Pep Guardiola. Hábil, escurridizo, con muy buen manejo de balón, gran visión de juego y excelente pegada. Póngale la firma que su premio será empezar a ser tenido en cuenta, de a poco, en el primer equipo.

El día que Chelsea necesite un volante por izquierda que pueda jugar de media punta, solo tendrá que darle la oportunidad a Calumm Hudson-Odoi. Enorme despliegue, generoso, muy juicioso con la pelota y de un físico envidiable.

Una golondrina no hace verano, dice el refrán popular. La historia indica que la mayoría de los jugadores de seleccionados juveniles no llega a trasender. Se pierden, de diluyen y muchos terminan deambulando de equipo en equipo. Por eso no sé qué pasará con esta generación inglesa del 2000 y 1998, pero es verdaderamente loable lo conseguido por estos chicos. Ojalá le sirva a los clubes para mirar hacia adentro, para que no pase lo que pasó Jadon Sancho que por los motivos que fueren dejó el Manchester City para irse a jugar al Borussia Dortmund.

A la hora de malgastar la plata sobre pagando por un cualquiera, deberán saber que en casa hay material más que interesante para pensar en un futuro de selección mejor que el actual. Algo tienen que estar haciendo bien en sus Academias. Las dos selecciones juveniles que se coronaron este año fueron las mejores de cada competencia, nadie les regaló nada ni fueron campeones sin merecerlo. Ambas con un estilo propio, moderno, de jugar bien el balón, por abajo, de laterales que van y vienen. Con audacia para buscar siempre el arco rival. Y de jugar sin especulaciones, como en su liga con un ritmo incesante. Y eso se aplaude.

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