Futuro con valores

Edgardo Broner
Lunes 22 de enero 2018

Gonzalo Farfán les dio la bienvenida a 30 entrenadores y 80 niños a las instalaciones del Club Acatlán para un taller de fútbol con valores con sus respectivas prácticas. El recordado jugador del América, hoy encargado de deportes de Naucalpan de Juárez, abrió las puertas a una experiencia que les permitió a los jóvenes y a sus profesores fortalecer las enseñanzas del balón.

El fútbol une a personas de pensamientos diferentes, que se abrazan con un gol y se entienden con el lenguaje que va marcando la pelota, la misma que aparece apenas se establece una tregua en cualquier guerra.

La propuesta de FutVal de la Fundación Scholas Occurrentes refuerza la idea de llevar de la cancha a las comunidades el aprendizaje de valores como trabajo en equipo, respeto, honestidad, esfuerzo, espíritu solidario, resiliencia e identidad.

Desde la entrada en calor se proponen actividades entretenidas, que también permiten una reflexión. El rondo (torito o loco) se realiza en pareja, tomados de la mano, lo que inicialmente suele encontrar resistencia, pero que en poco tiempo logra fortalecer al grupo.

Las técnicas se practican siguiendo la idea original de la Fundación Forever, donde los niños van descubriendo los secretos del cabezazo, la definición o el ataque en superioridad numérica, notando que ese mismo proceso de aprendizaje pueden aplicarlo en sus casas, sus escuelas y sus barrios.

Los partidos se juegan sin árbitro y los niños se ponen de acuerdo para fijar las reglas, para luego evaluar el cumplimiento de las mismas. El ganador no siempre es el que marca más tantos. Cada gol se celebra respetuosamente entre ambos equipos. Y la vuelta a la calma también se realiza con juegos que cumplen el mismo objetivo del final de un entrenamiento.

FutVal se trasladó luego a Chilpancingo y la Unidad Deportiva Guerrero recibió a 111 profesores y 400 jóvenes, integrantes de 38 equipos. Los entrenadores participaron en el taller y dirigieron el encuentro de los adolescentes, un torneo en el que no hubo un ganador, sino campeones por cada uno de los 7 valores.

Cada futbolista famoso es un espejo para los jóvenes, por lo que sus actitudes repercuten fuertemente entre los niños. Scholas los considera educadores.

La violencia que ronda en muchos escenarios de nuestro continente, la intolerancia hacia los rivales o los malos ejemplos crean unas tensiones que se pueden atenuar a través de la educación de los más pequeños.

Hasta el fútbol infantil hoy convive con la exigencia de resultados, junto a la impaciencia con descontrol de algunos padres. Toda la familia deportiva requiere aire fresco para estar a tono con las raíces de un juego basado en la solidaridad. Y los niños pueden dar el ejemplo.

Las organizaciones barriales que practican FutVal y también participan en torneos competitivos encontraron preocupación inicial porque se podía descuidar la preparación para el partido de ese fin de semana.

Entonces se planteó una práctica combinada, que descuida la planificación, intercalando entradas en calor, juegos con valores, enseñanzas de técnicas, partidos con reglas y vueltas a la calma de la propuesta de Scholas.

Ante la duda, está el ejemplo de La Masía, donde los infantiles blaugranas practican juegos con valores. Y no le ha ido mal al Barcelona, ejemplo de que metodologías como FutVal generan grupos más fuertes, mejores personas y las consecuencias aparecen también en la cancha. Así se vislumbra un futuro con valores.

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