En defensa de las rotaciones

Bryan Spira
Viernes 7 de julio 2017

Es curioso ver cómo Alemania, con jugadores en su mayoría de la Bundesliga y que en promedio tienen 23,9 años, logró coronarse en la Copa Confederaciones realizada en Rusia.

Una selección totalmente alternativa a la que cayó eliminada en semifinales de la pasada Eurocopa y que se consagró en Brasil.

Alemania entiende de proyectos, Alemania entiende de rotaciones.

A un año de la justa mundialista, los actuales campeones tienen una potente selección denominada “A” y refuerzos de lujo menores de 24 años. Todo esto, gracias a las rotaciones y a la experiencia que adquieren los jugadores en competiciones ante jugadores de primer nivel.

México, por su parte, también entiende de rotaciones, aunque a veces poco oportunas. Es positivo que Juan Carlos Osorio pueda armar dos equipos competitivos para dos torneos (Copa Confederaciones y Copa Oro), pero poco conveniente que rote cuando la máxima cantidad de partidos que puedes disputar es de cinco.

El estatus de jugador titular existe tanto en clubes como en selecciones. La diferencia es que en la selección tomas lo mejor que tienes a tu disposición, mientras que en el club dependes de lo que puedas fichar según los parámetros de la directiva, y en los que hay que tomar en cuenta la gestión del tiempo y las cargas físicas para llegar a tope al momento cumbre del año.

Las rotaciones en equipos son necesarias durante los torneos domésticos pero en una competición internacional, poniendo como ejemplo la Champions League o la Copa Libertadores, rara vez, a menos de no necesitar resultados en la fase de grupos, se ven rotaciones por el tipo de formato

Si se quiere rotar para satisfacer a todos los jugadores, no hace falta. Los jugadores de selección ya conocen su rol, son lo mejor que posee el país y la satisfacción está en permanecer en la delegación.

Por otro lado, lo que intenta Juan Carlos Osorio en la Copa Oro, tomando en cuenta que en 29 partidos con el Tri, acumula 68,97% de victorias, es digno de estudio.

Parte como favorito con una selección totalmente alternativa, en la que aprovechará para medirse ante equipos de la CONCACAF, en lo que podría ser una gran prueba previa al Mundial del próximo año.

Una buena actuación de estos jugadores, que son parte de una gran rotación en un torneo que lo acreditaría como campeón de su confederación, podría significar un agradable dolor de cabeza para Osorio, al que se le complicaría realizar una convocatoria de cara al Mundial.

El camino está en rotar. México, invitado regular en Copa América, con asistencia usual a la Copa Confederaciones y siendo el gigante de la CONCACAF, tiene torneos para alternar jugadores, probarlos a buen nivel y ser capaz de superarse en la cita mundialista.

El camino, como lo señaló Alemania, además de la paciencia y la confianza en el trabajo del seleccionador, está en definir el estatus de cada jugador en las convocatorias: Titulares, recambios y suplentes, con la posibilidad de rotar en torneos, para así llegar en óptimas condiciones al Mundial.

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