El VAR que nos espera

Andrés Cantor
Sábado 17 de marzo 2018

Al momento de escribir esta columna faltan 90 días para la Copa del mundo de la FIFA en Rusia. Diez días atrás, se hizo mucho ruido mediático alrededor de la cuenta regresiva de los 100 días, pero los noventa tienen un simbolismo aún mayor, porque es un número que tiene que ver con el juego. Un juego que ya no será igual. La FIFA aprobó el uso de VAR (el video arbitraje) y la historia de los mundiales quedará marcada por este acontecimiento.

En 1970 se le dotó por primera vez a los árbitros de tarjetas para que puedan manejar la disiclipina de los jugadores dentro del campo. Fue un gran avance, sin duda. Con el correr de los años, el juego cada vez se hizo más atlético, a veces más ríspido, y sobre todas las cosas la explosión del fútbol televisado, fue desnudando de a poco errores arbitrales que antes los veían los pocos que estaban en la cancha y quienes leíamos las crónicas el día después.

El avance de la televisión y su constante infusión de dinero para poder televisar los partidos, comenzó a darle un tinte más profesional a un fútbol que de a poco fue perdiendo parte de su esencia. Se empezó a convertir también en un gran negocio para todos los involucrados. Aunque no debiera ser así, los árbitros empezaron a sentir cada vez más presión a la hora de pitar los grandes encuentros con grandes intereses de por medio.

Así como las tarjetas se convirtieron en un elemento clave en las reglas del juego, el uso de las mismas sigue siendo cada vez más arbitrario. No se ha logrado encontrar un consenso de interpretación universal para un deporte regido por el mismo reglamento en el mundo entero. Hay escuelas arbitrales que piensan de una manera, hay jueces que aplican el espíritu de las reglas, otros que llevan el libro en la mano. Entiendo a todos pero a veces es como si uno se parase en una esquina y ve a alguien cruzarse una luz roja. Es multa segura. Pero para unos, el coche estaba jugado y no tuvo intención, para otros, fue una falta menor no sancionable, pero que se la pasó se la pasó. Así se dirige hoy desde abajo. Habrá que sumarle ahora a los de arriba.

Temo, y ojalá esté muy equivocado, que lo mismo pasará ahora con el VAR. Es paradójico que dudemos de un avance que se implementará precisamente para que no dudemos más. Más allá de los contundentes resultados presentados por FIFA, quienes vimos partidos donde se utilizó el video arbitraje llegamos a la misma conclusión: que es una herramienta fantástica pero que necesita aún de perfeccionamiento desde su implementación, tecnológico y humano.

Si casi medio siglo después de la llegada de as tarjetas al fútbol no se ha podido unificar el criterio para su utilización, imagínese lo que será el mundial de Rusia con un sistema relativamente nuevo, manejado por jueces que no estoy seguro estén del todo preparado -por falta de tiempo- para actuar.

Sabemos que el VAR se aplicará en cuatro instancias puntuales, lo que no sabemos es si todos los árbitros de cabina llegarán a tener el mismo criterio. ¿Se revisará una jugada a los cinco minutos en contra de un poderoso? ¿Se revisarán todas las jugadas que se deben revisar que puedan cambiar el derrotero de un partido?

La magnitud del evento merece que FIFA explique bien claro cómo será el asunto. Para que lo entiendan todos, para que algo que debe ser blanco o negro no quede en grises oscuros.

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