El mundial empieza en diciembre

Jaime Gallardo
Lunes 27 de noviembre 2017

El viernes en el Palacio de Congresos del Kremlin, en Moscú, se va a llevar a cabo el sorteo del Mundial de Rusia del año próximo; un evento glamuroso que reunirá a las grandes personalidades del mundo del futbol, todo envuelto en un ambiente de nerviosismo lógico, al menos previo al sorteo que dicho sea de paso, es mucha más la expectativa que la duración propia del sorteo.

Los 32 equipos participantes ya han sido distribuidos en los cuatro bombos de acuerdo a su posición en el Ranking de la Fifa y de acuerdo al sorteo se conformarán los grupos y por lo tanto en ese mismo momento se conocerá el calendario de juegos, las fechas y sedes de los partidos y los posibles cruces de las siguientes fases, en pocas palabras la Copa del Mundo empieza el viernes.

Las selecciones empezarán a conocer su destino habiendo algunas que bien podrían comprar sus boletos de ida teniendo eventual fecha de regreso, si es que les toca un grupo complicado o si las probabilidades indican que en la siguiente fase se pudieran topar con una potencia.

A partir del sábado los encargados de la logística de los equipos se darán a la tarea de buscar la sede mas idónea durante su estadía en tierras rusas, lugares de entrenamiento y traslados. Los entrenadores coordinadamente con sus directivos buscarán “sparrings” de características similares a las de los rivales que enfrentarán.

Apegados al protocolo los entrenadores de los equipos, manifestarán respeto por sus rivales de grupo asegurando que serán partidos muy difíciles y destacarán sus cualidades, interiormente estarán haciendo cuentas de cuantos puntos les podría sacar a cada uno de sus adversarios.

Ya con certezas se podrá vislumbrar el panorama de cada uno de los contendientes de la Copa del Mundo, pese a ello habrá que tener cautela para los pronósticos porque suele haber sorpresas. Recordando que en el sorteo del Mundial de Brasil, Costa Rica quedó en el grupo de Italia, Uruguay e Inglaterra, nadie daba nada por los ticos que terminaron como líderes de su grupo y llegaron hasta el quinto partido.

A propósito del mítico quinto partido, obsesión hasta ahora inalcanzable para el futbol mexicano en una Copa del Mundo con 32 participantes, dado que como siempre deportivamente no se trabajó a lo largo de este y de anteriores procesos para tener argumentos futbolístico que sostenga la aspiración de llegar a los cuartos de final, por lo que, como de costumbre, tendría que ser el azar el que allanara el camino del Tri, mediante un grupo de los que llaman “accesible” y un cruce en octavos de final no muy difícil.

Si a eso le agregamos lo que ha sido la actual gestión de Juan Carlos Osorio, en la que fuera de la Concacaf, en torneos internacionales México no ha tenido una actuación descollante, por decir lo menos, y no mencionar algunos resultados adversos, bien se podría pensar que el propio estratega colombiano, Decio y Guillermo Cantú llevarán una pata de conejo, trébol de cuatro hojas, herraduras y todo aquello que atraiga la buena fortuna porque se va necesitar.

Sin descartar que algunos más, tanto entrenadores, como directivos harán lo que esté a su alcance para atraer a la diosa fortuna y evitar a determinada selección o mejor toparse con otra.

Al término del sorteo varios tendrán una sonrisa reflejada en el rostro y otros cuantos ganas de ir al baño.

Así que como dicen en los toros que, el viernes en el Kremlin, “dios reparta suerte”.

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