El mediocampo no se menosprecia

Bryan Spira
Miércoles 3 de octubre 2018

El 4-3-3 parecía obsoleto. Ya nadie lo utilizaba y pasaron a tener protagonismo los sistemas 4-4-2 y sus variantes; el 4-2-3-1 también era una propuesta para muchos entrenadores hasta que apareció Pep Guardiola y revolucionó el mundo del fútbol con su juego de toque y los tres mediocampistas.

En este sistema, uno de los jugadores de la mitad de la cancha es de corte defensivo (ancla), otro se encarga de repartir juego (cerebro) y el tercero tiene más protagonismo ofensivo (mediapunta). el 4-3-3 otorga equilibrio en el mediocampo con jugadores que saben tratar la pelota para repartir juego e incorporarse al ataque, así como poder apoyarse en su compañero más retrasado en una transición ofensiva.

El fútbol es un juego que generalmente (salvo contadas excepciones) gana el equipo que domine el medio campo.

El 4-3-3 permite, por la naturaleza de los movimientos, que las líneas permanezcan compactas y así poder recuperar rápido el balón, dejando sin tiempo al rival para reorganizarse en ofensiva.

Además, este sistema de juego hace que los desplazamientos de los jugadores siempre sean en tríos con un jugador cercano por delante de la línea de la pelota, y otro colocándose atrás como descargo para temporizar y buscar mejores opciones de pase para continuar con el ataque.

En transiciones defensivas, podemos observar como el parado del equipo que implementa esta formación es de 4-3-2-1, dejando claro que el medio campo debe ser dominado, con tres jugadores en el medio y dos presionando más adelante para “enjaular” al rival y arrebatar la posesión de manera rápida gracias a la presión.

Quique Setién, entrenador del Betis y con gran paso por el equipo de Las Palmas, sostuvo en una entrevista con el Diario de Sevilla que “siempre interpretan el fútbol como que tiene que haber un medio centro defensivo y yo no lo contemplo así. Yo tengo medios centro, pero no son ni ofensivos ni defensivos, tienen que compartir las dos cosas de la mejor manera. No sólo los medios, todos. El concepto de medio defensivo no lo contemplo, el músculo no me vale si no hay calidad con el balón. Si por donde más veces pasa el balón no tienes a los mejores jugadores, ese juego fluido que hacemos se va a perder. Si voy a tener 70 minutos el balón, para qué quiero un jugador que tiene dificultades para gestionarlo. A mí un jugador que pierda permanentemente el balón, que no tenga rigor con los controles o los pases, que no interprete bien la asociación…. Tendrá problemas para jugar, eso está claro”.

En varias ocasiones el español ha afirmado que prefiere empatar 4-4 que 0-0.

En el fútbol, los principios tácticos ofensivos son igual de importantes que los defensivos; gana quien logra anotar más goles y recibir menos. Una buena defensa puede ser el inicio de un gran ataque y sin jugadores capaces de anticiparse a las jugadas de ataque del rival, existe mayor probabilidad de tardar más en robar la pelota al contrario o retrasar su avance.

Un mediocampista defensivo debe pensar en todos los escenarios posibles con y sin la pelota.

Menospreciar las cualidades defensivas de determinadas posiciones es un craso error, debido a que quienes lo hacen, posiblemente asumen que al agregar a un jugador de estas características en su sistema, deben retroceder todas las líneas.

Si tienes la pelota durante 70 minutos, lo más probable es que la presión realizada sea alta y mantener el equilibrio del medio campo minimiza tu margen de error, debido a que entorpeces los movimientos del contrario.

Los delanteros dan sensación de peligro, el mediocampo hace real ese peligro.

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