El fútbol en Catar va en serio

Bryan Spira
Lunes 17 de junio 2019

¿Catar compitiendo en Sudamérica? Sí, la selección asiática no solo llegó a participar en la Copa América, llegó a competir.

Los anfitriones del Mundial 2022 ganaron la Copa Asia con un espectacular récord de siete victorias en igual número de partidos y 19 goles a favor con tan solo uno en contra.

En la Conmebol se compite distinto, el fútbol cambia según la región y Catar se prepara ante los mejores para recibir a 31 selecciones en la mayor fiesta del deporte en el planeta.

¿Cómo ha hecho Catar para competir y ganar títulos?

Para muchos, se trata de un país sin historia pero en este país han sabido invertir recursos para realizar un proyecto a largo plazo.

Crearon la Aspire Academy for Sports Excellence, una academia con la capacidad para albergar hasta 13 eventos deportivos al mismo tiempo. En el 2004 se fundó y han observado a más de 3.5 millones de atletas de distintas disciplinas.

Nombres como el de Iván Bravo, exdirector de estrategia del Real Madrid y actual director general de la academia, Valter di Salvo o Edorta Murua, explican el gran potencial de este proyecto, que además cuenta con embajadores de la talla de Raúl González y Xavi Hernández.

El trabajo realizado no es casualidad y en el 2014 la selección sub 20 de Catar estuvo conformada en su totalidad por jugadores de la Aspire Academy.

La tecnología, con la utilización de Big Data, GPS y distintas máquinas para el mejoramiento del rendimiento, además del personal capacitado para interpretar estos datos y sacarles el mejor provecho dentro de la cancha, ha hecho que Catar no solo sea un país con grandes estadios, sino con una selección prometedora a futuro.

Muchas críticas pueden ser recibidas. La Aspire Academy aprovecha los recursos del estado para realizar trabajos de scouting en 18 países y así obtener jóvenes talento de zonas de extrema pobreza, otorgándoles estudios para luego nacionalizarlos y así esquivar las reglas de la FIFA en cuanto a los futbolistas menores de edad.

La selección tiene muchos jugadores nacionalizados pero también es cierto que aunque no son cataríes de nacimiento, sí son formados en aquel país y mientras eso pasa, también estudian.

El KAS Eupen belga y el Cultural Leonesa español son equipos propiedad de la Aspire Academy, recibiendo jugadores y teniendo proyectos a largo plazo para que el éxito de la selección sea trasladado a distintos equipos y ligas, mejorando el nivel del fútbol y de como se hacen las cosas en cuanto a la gestión.

A diferencia de otros países, Catar ha entendido que la cultura futbolística dentro de un país no se construye a base de contrataciones de grandes nombres que ya piensan en el retiro, sino en la inversión desde las bases para acercar a los más jóvenes a su sueño de ser futbolistas.

Una estrella en el tramo final de su carrera puede llenar estadios de manera efímera, pero un proyecto que sea sostenido a lo largo del tiempo, brindará espectáculo y proveerá de ilusión a la afición que constantemente querrá ir a la cancha a ver a sus jugadores y a sus equipos por la buena competencia que se genera y el buen nivel que se trasladará de la selección a los equipos y viceversa.

Catar decidió aprovechar su economía para formar jugadores y crear una filosofía que perdurará en el tiempo; no importan los jugadores que pasen o los directores técnicos contratados, cuando las cosas se hacen bien y de manera coherente desde las bases, la firmeza se mantendrá.

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