A consumar la obra

Jaime Gallardo
Lunes 28 de agosto 2017

El viernes venidero la Selección Mexicana enfrentará en el Estadio Azteca a la Selección de Panamá en el partido que le puede dar al Tri su calificación matemática al Mundial de Rusia. De concretarse se estaría logrando el objetivo máximo que cada cuatro años se traza el futbol mexicano: participar en la Copa del Mundo. Esta es la meta más ambiciosa que se tiene, trascender en la justa mundialista, si bien no es algo que se desprecie o que carezca de importancia, no es un objetivo prioritario.

Por ello el encuentro ante los Canaleros es de suma importancia, sin embargo el cotejo hasta ahora ha sido indiferente para los aficionados. En un par de ocasiones los días jueves la empresa que vende los boletos ha lanzado la promoción dos por uno, es decir no hay demasiado entusiasmo por asistir al Coloso de Santa Ursula para cantar el “nos vamos al Mundial”, ni por ver al “Chicharito”, Ochoa, Vela, Guardado, Moreno las máximas figuras futboleras del país.

Juan Carlos Osorio va a cumplir y con nota sobresaliente el compromiso de llevar al Tri a Rusia sin mayores contratiempos. Bajo el mando del colombiano, el camino a la Copa del Mundo, desde afuera y por el buen trabajo realizado, las cosas se han visto demasiado fáciles, lo cual tiene su valor. Baste recordar lo que se padeció para llegar a Sudáfrica en el 2010 y ni hablemos de Brasil 2014 porque las cosas se hicieron de forma pésima.

Pero el buen trabajo de Osorio, al menos en lo que corresponde a la eliminatoria de la CONCACAF, basándonos en resultados, no ha prendido con la gente. La forma de trabajar, el planteamiento de los partidos han creado un equipo desangelado, que no apasiona a los aficionados, agregando los desalentadores resultados obtenidos en torneos relevantes en los que la fanaticada mexicana tenía cifradas esperanzas en que su equipo les diera una gran satisfacción y lo que entregó fue decepción.

Con la actual tendencia en el Hexagonal, México, Costa Rica y Estados Unidos se perfilan para calificar de forma directa y que la opción del repechaje quedará entre Honduras y Panamá, pero esto no se acaba hasta que se acaba.

Por lo tanto, para el conjunto de Hernán Darío “Bolillo” Gómez llevarse un punto del Azteca podría ser la diferencia entre ir al Mundial aunque sea con escala (repechaje) o verlo por televisión. Los panameños han sido un dolor de cabeza para el equipo mexicano desde la Copa Oro del 2013.

Juan Carlos Osorio afirmó que espera a un equipo de Panamá con características defensivas, mientras que del Tri se espera laterales habilitados en esa posición, ya que al seleccionador los laterales nominales se le “olvidaron” al momento de hacer la convocatoria original, posteriormente ante las bajas por lesión de Erick Gutiérrez y Elías Hernández fueron llamados César Montes del Monterrey y Raúl “Dedos” López del Pachuca.

Si el equipo mexicano no tiene los argumentos futbolísticos para superar a los panameños, seguramente los reclamos del poco o mucho público que a la postre termine acudiendo al inmueble de Santa Ursula Coapa no serán de inserción pagada, como si lo fueron los que ocurrieron a su llegada al aeropuerto de la CDMX luego de la eliminación en la Copa Oro.

Habrá que ver si al consumarse la calificación matemática del Tri al Mundial, el equipo de Osorio se logra congraciar con los aficionados y en que medida puede inyectar una dosis de confianza y credibilidad de lo que pueda hacer el año próximo en las mundialistas tierras de los zares.

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